10 prácticas útiles de Mindfulness en el puesto de trabajo

stoxos

A menudo el reto es como es mantenernos en el trabajo con la mente calmada. Cuando el día a día se nos come, los mails no paran de entrar, las llamadas se suceden una detrás de otra y debemos tomar decisiones arriesgadas, se apodera de nosotros el estrés y nos dejamos llevar por nuestro cerebro reptiliano.

Para paliar este efecto podemos seguir Practicando Mindfulness o Atención Plena en el trabajo mediante una serie de pácticas.Veamos algunas cosas que podríamos hacer en el lugar de trabajo:

  1. Cuando llegas al trabajo toma conciencia de que entras, fíjate en la puerta de entrada, en como se abre o gira, el olor que percibes al entrar, la sensación de la temperatura en tu cuerpo, los sonidos diferentes a los de la calle,…. Esta práctica de forma continua te va a permitir ser y estar en el momento presente.
  2. Al sentarte en la mesa de trabajo conecta con tus sentidos, céntrate en cómo estás sentado, en cómo te sientes, como apoyan los glúteos a la silla, como está colocada la espalda, como te afectan los aspectos externos (sonidos, palabras, ruidos,…)
  3. Fíjate en cada cosa que haces (esto puede suponer ir un poco más lento al inicio), por ejemplo, al llamar por teléfono. Cuando llames concéntrate y siente tu dedo presionando el móvil, como se mueve el dedo al pasar de un número a otro,
  4. Trabaja en tarea única
    Para ser eficiente debes dedicarte a hacer una única tarea cada vez. La multitarea te obliga a estar constantemente distraído saltando de una tarea a otra y siendo menos productivo. La tarea única te va a permitir estar concentrado en lo que debes hacer y cometer menos errores.
  5. Poner una alarma cada hora en tu teléfono, te recordará que debes estar presente en lo que estás haciendo. El estado natural de la mente es vagar por los pensamientos y a menudo hacemos una cosa y tenemos el pensamiento en otra, incrementándose los errores y siendo menos eficientes.
  6. Antes de entrar en una reunión hacer dos o tres respiraciones profundas con la finalidad de calmar tu mente, hacer esto diariamente te permitirá anclar algunas actividades con prácticas de Mindfulness.
  7. Antes de Tomar una Decisión, puedes hacer una meditación de 3 minutos, por ejemplo en el baño. La finalidad es calmar la mente y estar más presente en la reunión.
  8. Al ir desde nuestro puesto de trabajo al baño podemos caminar de forma consciente, estando pendientes de la pisada, practicando así Mindfulness al caminar (Mindful Walking).
  9. Un día a la semana podemos desayunar o comer solos, en silencio y solo concentrados en lo que estamos comiendo. Para hacer esto es aconsejable alejarse los puntos habituales e ir a un sitio nuevo.
  10. En las reuniones hazte el propósito de estar atento, con escucha activa, y pensar en las personas que han hecho posible que tu estés donde estás y tengas lo que tienes. En la reunión valorar y agradecer la opinión de los demás, aunque sea contraria a la tuya y no te guste inicialmente, sin juzgar.

Mindfulness es vivir el aquí y el ahora, instante tras instante, tal como es, sin pretender que sea otra cosa. Por ello es muy importante aceptar las cosas tal como son. Una vez aceptada la realidad, tenemos que aprender de nuestros errores y actuar en consecuencia, liderando el cambio.

 

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Como la práctica diaria de Mindfulness mejora la Resilencia


Uno de los beneficios más claros de la meditación es la reducción del stress
La reducción del stress parece ser la más frecuente de las razones por las que las personas que meditan practican el Mindfulness. Sin embargo, practicar mindfulness aporta muchos más beneficios, como el incremento de las defensas, una mayor claridad en la toma de decisiones o mejora de las relaciones interpersonales.

Uno de los beneficios que aporta la practica regular y seguida de la meditación en mindfulness es la resilencia. También se ha visto que a través de la resilencia se puede explicar el porqué de los beneficios que aporta el Mindfulness.

Un estudio realizado en la India por  Bajaj y  Pande ha explorado la relación entre meditación, resilencia y sentirse bien ( well-being). Una parte del estudio exploraba como las personas que practicaban mindfulness hacian frente a las dificultades diarias, cuanto consideraban ellas de equilibrado su estado emocional y cual era su grado de satisfacción en la vida. La conclusión del estudio fue que las personas que practicaban asiduamente mindfulness tenían una alta resilencia ante los altos y bajos que nos aporta el día a día y por ello, se sentian más satisfechos consigo mismos y con el entorno debido a que la resilencia nos protege de los estados emocionales negativos.

¿Que sucede exactamente?

Los autores creen que las personas que practican mindfulness gestionan mejor sus emociones, saben hacer frente a sus pensamientos negativos y se adaptan mejor a las adversidades que encuentran en el camino. Espas personas tienen menor tendencia a obsesionarse por aquellas cosas que no pueden cambiar.

Los estudios nos indican la importancia de promover la práctica de mindfulness con el fin de mejorar la resilencia como una de las habilidades personales que deben llevarnos a mejorar el optimismo, a actuar con mayor pasión y compasión, y a tener más paciencia. Estas tres caractarísticas que nos aporta la práctica diaria de mindfulness son cada vez más imprescindibles para afrontar nuestro trabajo diario y nuestra vida personal.  

En un mundo lleno de distracciones no deberiamos olvidarnos de vivir el momento presente de forma consciente y sin juzgarlo.