Dinámicas de juego para afrontar situaciones “serias” en el trabajo

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Muchas empresas conocen desde hace tiempo el vínculo entre la productividad y un ambiente de trabajo divertido. Algunos animan al juego y la creatividad ofreciendo clases de arte o de yoga, organizando partidos de futbol entre sus empleados, de forma más o menos regular, y proporcionando juegos tales como el futbolín o el ping-pong, con la finalidad de que los empleados durante, antes o después de la jornada laboral jueguen y se desahoguen. Estas empresas saben que cuanto mejor estén los empleados mayor productividad, mayor satisfacción en el trabajo, mayor moral y una disminución del absentismo y de la rotación de personal.

De la misma manera podemos introducir dinámicas de juego en las reuniones internas de la empresa. Tratar los problemas o las situaciones internas como si fueran un juego permite que los participantes se orienten hacia el reto, hacia el “querer ganar la partida”. Esto hace que buscar soluciones o alternativas a los temas del día a día sea mucho más atractivo que las clásicas y tradicionales reuniones alrededor de la mesa donde unos hablan, otros escuchan y algunos no hacen ni una cosa ni otra.
Las dinámicas de juego para situaciones “serias” han sido creadas para estimular la creatividad, salir de nuestra zona de confort, crear mayor vínculo entre compañeros, aprender a trabajar juntos personas de diferentes departamentos, mejorar el desempeño y sacar lo mejor de nosotros mismos.

Metodologías como Lego Serious Play o ejercicios realizados con Visual Thinking, utilizadas en reuniones “serias”, estimulan que todos los integrantes de la reunión quieran participar, aporten y discutan, lo cual provoca que al final las soluciones sean mucho más innovadoras y pertenezcan al conjunto de las personas. Se incrementa el compromiso.

Utilizar las dinámicas de juego para aumentar la productividad y la innovación

El éxito en el trabajo no depende de la cantidad de tiempo que trabajemos, depende de la calidad del trabajo realizado. Y la calidad de su trabajo depende en gran medida del bienestar personal.
Cuando el proyecto en el que estamos trabajando surgen dificultades, podemos tratarlo como un juego. Cuando jugamos, involucramos el lado creativo de nuestro cerebro y ponemos en silencio la parte más racional, la barrera psicológica que censura nuestros pensamientos e ideas. Esto puede ayudarnos a ver el problema de una forma diferente y pensar soluciones frescas y creativas.

Compartir experiencias

Algunas entidades, como #Play14, organizan jornadas para compartir dinámicas de juego que puedan aplicarse en el día a día de la empresa. En estas jornadas directivos, técnicos, coach, formadores, de diversos ámbitos, países y experiencias… comparten las dinámicas que aplican en sus puestos de trabajo. El objetivo de las jornadas es crear un clima de colaboración y aprendizaje.

Aplicar dinámicas de juego en las situaciones “serias” en el trabajo:

-Nos mantiene funcional cuando estamos bajo estrés
-Refresca mente y cuerpo
-Fomenta el trabajo en equipo
-Aumenta la energía y previene el cansancio
-Desencadena la creatividad y la innovación
-Ayuda a ver los problemas de nuevas maneras

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Los 5 principales beneficios de aprender jugando en el puesto de trabajo

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Diariamente estamos fuertemente focalizados en el trabajo y familia y nos queda poco tiempo para disfrutar de otras cosas. En algún momento, al pasar de niño a adulto, las personas dejamos de jugar, unos por que “es cosa de niños”, otros por vagancia, algunos por perdida de habilidades ( casi siempre por falta de entreno), pero mayoritariamente dejamos de jugar por un cambio de hábitos, cambiamos los juegos por el televisor o cualquier aparato móvil. Pero ser adulto no significa que tengamos que dejar de jugar, igual que los niños, jugando se aprende mucho y la ciencia nos demuestra que podemos estar aprendiendo toda la vida y que cuanto mejor lo pasamos más aprendemos.

¿Por qué los adultos también necesitamos jugar? 

Jugar no es solo esencial para los niños, es una importante manera de relajarse, aprender y motivarse también para los adultos. Jugando potenciamos nuestra imaginación, la creatividad, la habilidad de solucionar problemas y nos sentimos bien con nosotros mismos. 
Jugando nos olvidamos de los problemas y nos centramos en la experiencia del juego que estamos viviendo en este momento, no en nuestros objetivos, sino en lo que estamos jugando en el momento presente, es lo que llamamos Playfulness (estar de forma consciente en el momento presente a través del juego). Cuando estás en Playfulness no necesitas nada más que seguir jugando con los demás y, contigo mismo, para estar bien y para seguir aprendiendo. Por ello al plantear retos de nuestro día a día en el trabajo como si fueran un juego nos permite tener otra visión de los problemas, una visión más lúdica y por ello más atractiva desde el punto de vista de seguir hasta el final y encontrar la solución del juego.

Los beneficios del Playfulness en los adultos 

Jugar es crucial en todas las edades. Jugar te puede hacer más feliz, reducir el estrés, aprender más y más rápido y conectar con los demás de una forma activa. Al jugar haces las cosas con más ganas y por ello aumenta la productividad y la eficiencia. Introducir elementos de “juego” en el día a día de las empresas es beneficioso para las personas y para los resultados, y los resultados son muy superiores cuando en el juego participa más de una persona.
Los beneficios más importantes de introducir el juego en el día a día de la empresa son:

  1. Reduce el estrés:
    El jugar y divertirse desencadena,  en el organismo, la liberación de endorfinas, la hormona del bienestar. Sentirse bien al trabajar es esencial para reducir el estrés.
  2. Mejora las funciones cerebrales:
    Llevar a cabo actividades divertidas que desafían al cerebro, como jugar al ajedrez o resolver puzzles,  mejora la función cerebral, la hace más ágil, rápida y pone el foco en la solución. Plantear los retos diarios en el puesto de trabajo como un juego lo hace más atractivo.
  3. Estimular la mente y fomentar la creatividad:
    Los niños pequeños aprenden mejor cuando están jugando, y ese principio se aplica también a los adultos. Aprendemos mejor una nueva tarea cuando es divertido y estamos relajados. Plantear los problemas como un juego estimula la imaginación, facilitando la adaptación a nuevas situaciones (juegos de rol)  y a resolver problemas (juegos de adivinanzas y Escape Room).
  4. Mejora las relaciones interpersonales y la conexión con los demás:
    Compartir juegos fomenta la empatía, la compasión, la confianza y nos hace conocer mejor a los demás. El juego puede ayudarnos a relajarnos en situaciones estresantes, romper el hielo con extraños, hacer nuevos amigos y establecer una nueva relación de negocios.
  5. Te mantiene energético y con pensamiento positivo:
    En palabras de George Bernard Shaw, “No dejamos de jugar porque nos hacemos mayores, nos hacemos mayores por que dejamos de jugar.” Jugar nos hace más resistentes en todos los aspectos, tanto personales como profesionales. Los retos a los que tenemos que enfrentarnos en el juego son un espejo de nuestro día a día.

    Cada vez más las empresas están asumiendo que “jugar” en la empresa facilita el aprendizaje y la adquisición de competencias y habilidades que antes necesitaban de mucho tiempo para estar integradas en las personas. Este es el motivo por el cual cada vez más, eventos dedicados al playfulness, como #play14 tienen tan buena acogida. En este evento, profesionales de diversos países, compartimos prácticas y dinámicas que fortalecen, mejoran y enseñan las competencias y habilidades que son necesarias para competir de forma exitosa en nuestro día a día.

DO it YOURSELF (DitY)… Being Yourself

 

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Las personas son la base del entorno y de las organizaciones en el que cada uno de nosotros nos movemos, ¿os imagináis un mundo sin personas? ¿Os imagináis un mundo sin personas siendo personas?¿Qué pasaría?¿Qué pasaría si dejáramos de ser nosotros mismos?

Las personas, cada uno individualmente en su forma de ser, aportan para que este mundo sea cada vez mejor, donde cada uno de nosotros tenga su espacio y sirva en función de lo que es, sin esperar nada a cambio. Comparto todas las corrientes que defienden que las personas somos bondadosas por naturaleza y que hacemos las cosas de la mejor manera que sabemos. Me cuesta pensar que las personas nos levantamos por la mañana con el firme propósito de hacerlo todo mal. No se puede hacer mal aquello que no se sabe hacer o aquello para lo que no estamos preparados, el resultado será malo, pero se ha hecho con la mejor de las intenciones.

Las Organizaciones están formadas por personas y el éxito vendrá de la aportación individual de cada una de ellas en la dirección que la empresa necesita. Si la empresa facilita esta aportación individual dando a los empleados las herramientas, las habilidades, la confianza, el espacio de bondad y la práctica para llevarlo a cabo, empleados, empresa y comunidad van a salir beneficiados. Potenciar el ser diferentes, desde nuestra bondad, teniendo más en cuenta a las demás personas.

En la actualidad la complejidad del mundo exterior necesita de personas con claridad interior para hacerle frente y, la rapidez en la toma de decisiones es una característica diferencial en las empresas. En la medida que los empleados estén dotados de esta capacidad, la diferenciación con la competencia será mayor.

Para ello es importante:

  • Que las personas se doten de una concentración y atención plena
    • La atención plena es la base de las capacidades cognitivas y es la base de la inteligencia emocional. Una mente más tranquila y en alerta actúa con mayor seguridad, soltura y calidad ante diferentes situaciones.
  • Que las personas tengan un alto grado de conocimiento de si mismos
    • Es importante entender los procesos que suceden a nivel racional y emocional y aprender cómo utilizar este conocimiento, para tener una mayor regulación emocional de uno mismo.
  • Crear buenos hábitos de actuación y de liderazgo
    • Hábitos que perduren en el tiempo, centrándonos en el trabajo colaborativo efectivo, en hábitos de creatividad e innovación, en cómo tomar decisiones de forma eficiente, en gestionar el Estrés Personal y en ser Agentes del Cambio.

La Autonomía Personal como Competencia Básica en la empresa del Siglo XXI

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Cuando pregunto a los participantes a mis talleres que cosas les gustaría mejorar si tuvieran una varita mágica, las respuestas más frecuentes son: reducir el stress, tener mayor capacidad de resilencia, gestionar mejor su tiempo y sentirse más motivados. En la mayoría de los casos responsabilizan de ello a los clientes y/o a la empresa.

Cuando pregunto a las organizaciones que les gustaría que sus empleados tuvieran más, la mayoría coincide con: que no se les tenga que repetir las cosas, que tuvieran mayor Proactividad e Iniciativa y mayor grado de Creatividad e Innovación. En la mayoría de los casos responsabilizan de ello a los propios empleados.

Hay una Competencia que engloba las necesidades de ambos: la Autonomía Personal. Empleados con mayor grado de autonomía son capaces de decidir por sí mismos, siguiendo las directrices de la empresa, sin necesidad que nadie les marque el camino diario. La autonomía permite a las personas actuar y por tanto las convierte en protagonistas.

Si bien la autonomía es una de las competencias básicas que se contemplan en todos los sistemas educativos europeos, cuando llega al mundo de la empresa ya no está tan clara su importancia, real, como Competencia Básica.

Por un lado la Autonomía necesita de responsabilidad, de ser responsable de las cosas que individualmente desarrollemos, y en la mayoría de los casos la responsabilidad es una de las carencias más importantes en el mundo de la empresa. En unos casos por que camuflados con el factor grupo, al final los éxitos y los fracasos son de todos, y en otros casos debido a que las empresas valoran bien los éxitos pero muy mal los fracasos. Por ello los empleados, ante el riesgo de poder equivocarse y no sentirse respaldos ante el fracaso, prefieren no tener autonomía y seguir las directrices que se les marquen. Si queremos empleados con Autonomía vamos a tener que dársela y ser conscientes y responsables, como empresa, que esto conlleva un riesgo que debemos asumir.

A las empresas les gustaría tener empleados con mayor grado de Autonomía, pero frecuentemente confunden autonomía con que el empleado haga lo que yo le digo sin necesidad de repetírselo, y esto no es autonomía, esto es seguir las ordenes. Las empresas deben ser conscientes de tres cosas:

  • Para tener empleados que actúen de forma autónoma se debe practicar la autonomía en la empresa.
  • La aportación de los empleados a la empresa debe medirse en el largo plazo, fruto de la suma neta de éxitos y fracasos.
  • Se debe dotar a los empleados de las herramientas necesarias que les permita ser autónomos.

¿Cuáles son los beneficios de tener empleados con mayor grado de autonomía?

Beneficios para la empresa:

  • No necesita ejercer un control sobre el empleado, el seguimiento se hace sobre los objetivos.
  • No se pierden oportunidades, los empleados autónomos arriesgan más y tienen mayor éxito.
  • Las ideas que se ponen en marcha están más contrastadas debido a que mayor número de empleados participan en ellas con responsabilidad.
  • Mayor rapidez en la toma de decisiones, ya que muchas de ellas las toman los empleados directamente.

Beneficios para los empleados:

  • Sus ideas son escuchadas y practicadas por ellos mismos. Todas las personas actúan con más ganas cuando las ideas son suyas.
  • Mayor grado de pertenencia.
  • Mayor grado de conciencia del riesgo de según qué prácticas, por lo que se preparan mejor, o piden ayuda, para minimizar el potencial fracaso (ya que el fracaso es percibido como suyo).

Para que la Competencia de la Autonomía se implante en las empresas y los empleados la practiquen, ambas partes deben tomar conciencia de la adquisición y la aplicación de un conjunto de valores y actitudes interrelacionadas entre si como son la responsabilidad, la perseverancia, el conocimiento de sí mismo y la autoestima, la autocrítica, el control emocional, la capacidad de tomar decisiones, saber afrontar el riesgo y la capacidad de aprender de los errores.

¿Involucramos al Equipo o le damos la Receta?

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Estamos cada vez más acostumbrados a trabajar en equipo, a hacer participar a todo el mundo en la toma de decisiones y a implicarles en las ideas. Pero algunas veces todo esto queda en un bla,bla,bla y en pro de la rapidez, del conocimiento, y del “yo se lo que se tiene que hacer”, les decimos a las personas como tienen que actuar. Construimos una receta y elaboramos un sistema de control para que no se salgan de la misma. Por desgracia, o por acierto, en las empresas se sigue funcionando mucho con “recetas”.

Pero…¿las recetas son malas?

Imaginaros una situación de guerra, donde un grupo de soldados debe tomar una colina, ¿les involucrarías a todos para decidir como hacerlo? o ¿daríais las instrucciones de como hacerlo? Seguramente la respuesta será depende.

Entonces…¿es malo involucrar al Equipo?

¿Cuales son algunas de las ventajas y desventajas de involucrar al Equipo?

Ventajas:

  • Mayores posibilidades de éxito
    Si hacemos a los integrantes del equipo participes de lo que se va a hacer, van a actuar con mayor predisposición y entusiasmo, y las posibilidades de éxito van a aumentar. Para que esto suceda es imprescindible que todo el mundo, de manera individual, aporte ideas. Metodologías como Lego Serious Play y técnicas como Visual Thinking nos pueden ayudar en este cometido.
  • Mejora la Resilencia
    Ante las dificultades la capacidad de adaptación y flexibilidad de las personas va a ser más alta, habrá menos abandonos y frustración, debido a que todos han participado en crear todo lo que está sucediendo.
  • Alto Sentido de Pertenencia
    La motivación va a ser alta debido a que lo que se está trabajando “es también mío”. Las personas nos sentimos motivadas a trabajar por lo que nos pertenece.
  • Compartir Conocimiento
    Los miembros del Equipo se sienten importantes al poder compartir con sus compañeros su conocimiento. Esto incrementa su autoestima, se sienten más útiles.
  • Aprender
    El compartir conocimiento da a todos los participantes la posibilidad de aprender cosas nuevas.
  • Ideas más consolidadas
    Generalmente al involucrar a los equipos, inicialmente, no todas las ideas se aceptan y aprueban en su totalidad, algunas de ellas deben pasar un proceso de negociación y consenso. Este proceso hace que las ideas finales que salgan estén más arraigadas.

Desventajas:

  • Mayor tiempo de dedicación
    Al tener que pasar un periodo de consenso, negociación y/o participación individual en y de cada una de las ideas, la dedicación de tiempo va a ser mayor. Si disponemos de poco tiempo parece que involucrar al equipo no será la mejor idea.
  • Riesgo a perder el foco
    Puede pasar que no todas las personas interpreten lo que se debe hacer de la misma manera. Si existen diferentes interpretaciones sobre lo que se debe hacer,  el resultado que va a salir va estar más disperso. Si el foco que necesitamos es muy concreto parece que involucrar al equipo no será la mejor idea.
  • Mostrar desinterés y desmotivación
    Hay personas que ante un proceso de negociación prefieren “abandonar” y no tomar partido. Si esto sucede el equipo se pierde las ideas de uno o varios integrantes con el consiguiente riesgo de que podríamos haber conseguido algo mejor y de que el resultado final ya no pertenece a todos.
  • Miedo a aportar desde el “yo”
    Hay personas que exponerse en público les da corte y no dan lo mejor de si mismos. Por el contrario cuando les encomiendas una tarea son grandes hacedores. Si esto es así, parece que a este grupo de personas sería mejor indicarles lo que deben hacer en lugar de involucrarlos.

Visto de esta manera parece que, si bien lo que se lleva en este siglo XXI es involucrar a los equipos y crear estructuras más planas, esto no siempre cubre las necesidades de la compañía, por lo que alguna receta deberemos ir dando de como se deben hacer las cosas si queremos seguir creciendo. Pero si solo damos recetas, ¿Cómo vas a conseguir que nuestros equipos tengan iniciativa y se involucren en el crecimiento? Sin lugar a dudas, decirnos por una formula u otra dependerá del contexto y del momento.

Customer Experience: Usar Design Thinking para crear nuevas Experiencias al Cliente

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Cada vez más las empresas están centradas en mejorar la Experiencia del Cliente con el fin de conseguir impactar emocionalmente en el cliente y hacer que este impacto quede en su recuerdo de forma positiva. Este recuerdo positivo hará que el cliente quiera repetir  la experiencia y contársela a alguien.

El reto está en cómo generar nuevas experiencias que consigan este impacto, como asegurar el éxito sin caer en el error de crear cosas nuevas que no interesen al cliente, que tengan un coste desorbitado comparado con el beneficio que aportarán o que no sean lo suficientemente diferenciadas de la competencia.

Para conseguir esto debemos ser creativos, dejar de pensar en vertical y centrarnos en el pensamiento lateral, como indica Edward De Bono, ver las cosas desde otro ángulo. A menudo las mejores experiencias como clientes provienen de situaciones que ninguno de nosotros nos habíamos imaginado anteriormente.

Pero, ¿Cómo superar este reto?

Design Thinking (Pensamiento de Diseño) es una solución al reto. Es una metodología que nos permite solucionar problemas de forma creativa centrándonos en el cliente.

Design Thinking es una forma de pensar que tiene en cuenta la participación del cliente, se basaen la experimentación presentando diferentes hipótesis y poniéndolas a prueba y en la iteración de estas pruebas para determinar que funciona y no funciona. El Design Thinking tiene en cuenta a todas y cada una de las personas involucradas. Design Thinking no habla de producto, habla de personas.

Tim Brown, padre del Design Thinking, indica que las personas que tienen interés y practican esta metodología poseen cinco cualidades:

  • Tienen interés por lo que les pasa a las personas.
  • Piensan de forma integradora y global.
  • Le encanta experimentar como método de trabajo.
  • Disfrutan colaborando con los demás.
  • Piensan en positivo.

El Design Thinking es un proceso que consta de las siguientes etapas:

  1. Empatizar:
    Es la fase inicial del proceso y está centrada en conocer a los clientes, a los usuarios del proceso o producto que queremos innovar para que vivan una nueva experiencia. Para ello es importante observarles, ver cómo se comportan, hablar con ellos, hacerles preguntas sobre que les parece la experiencia que están viviendo, como la “sienten”, que cuentan de ella. Hacemos preguntas abiertas para que los clientes hablen libremente. Una vez obtenida toda la información pasamos a la siguiente fase
  2. Definir:
    En esta fase definimos con exactitud sobre e que queremos trabajar, ¿ solucionar un problema?¿diseñar algo nuevo?¿Introducir un nuevo concepto?
    Es importante dar respuesta a estas preguntas de la forma más exacta posible para así poder centra nuestras ideas en cosas concretas que representen un beneficio para el cliente que va a vivir la nueva experiencia. Una vez tenemos la definición empezamos a idear.
  3. Idear:
    En este paso es donde empezamos a crear cosas nuevas en base a lo trabajado en los dos pasos anteriores. Para ello podemos utilizar muchas metodologías entre las que se encuentran el Brainstorming, Lego Serious Play, el Storyboard, el Storytelling y/o los Mapas Mentales. El objetivo de esta fase es crear/tener las máximas ideas posibles con el fin de en las fases siguientes, algunas de ellas poderlas testear.
  4. Prototipos:
    En esta fase las ideas se transforman en prototipos lo suficientemente elaborados para poderlos testear pero no aptos para ser considerados definitivos, es como crear una maqueta. Crear prototipos y no productos definitivos abarata el coste a la vez que reduce el tiempo de entrega.
    El prototipo ayuda a ver y tangibilizar las ideas. El prototipo va a permitir evaluar las diferentes alternativas propuestas para la nueva Customer Experience.
    Los mismos clientes son los que testean estos diseños no definitivos. Para ello tenemos que definir que variables se van a evaluar.
  5. Evaluar:
    Este paso es crucial para dar con la mejor solución o soluciones al reto planteado. Debemos dejar que el potencial usuario interaccione con el prototipo (producto o servicio), que de su opinión, que explique como se “siente” y como vive la nueva experiencia. Cada prototipo se evalúa con diferentes usuarios para tener en cuenta los diferentes perfiles.
    De esta evaluación la empresa decide que prototipo/s poner en marcha de forma definitiva.Para tener éxito en Design Thinking tenemos que tener en cuenta 3 parametros:
  • El deseo del cliente de vivir una experiencia diferente (no de la empresa de crearla)
  • La viabilidad de que lo que nos proponemos es posible.
  • Que lo creado cumpla con alguna funcionalidad. Solo si cumple una función va a mantenerse en el tiempo, si te trata de un capricho durará muy poco en el mercado.

Como hacer un Mapa de Empatía

Mapa-de-empatíaEl Mapa de Empatía es una herramienta que nos permite conocer al cliente con mayor profundidad y nos permite intuir que es lo que puede pasar en el futuro. A diferencia de otras herramientas que son más de observación, el Mapa de Empatía nos permite utilizar la imaginación para poder pensar en el futuro, ¿qué podría pasar si…..? Haremos un mapa de empatía del cliente o clientes (distintos clientes pueden responder de forma diferente ante un mismo input) en función de lo que queramos explorar, una situación actual de servicio, una innovación, imaginar un cambio en un producto, etc… El Mapa de Empatía nos permite ver como se comportan o podrían comportarse los diferentes targets de clientes. Por ello, es una herramienta muy valida en innovación.

La herramienta tiene en cuenta 4 variables que, según el modelo de XPLANE, está representadas por una cara. Las variables son:

1-¿Qué ve el cliente?: cuál es su entorno y cómo es; qué amistades posee; qué propuestas le ofrece ya el mercado…
2-¿Qué dice y hace el cliente?: cuál es su actitud en público, qué aspecto tiene, cómo se comporta, qué comentarios hace,…
3-¿Qué oye?: qué dicen (o le dicen) sus amistades, su familia, su personal, a través de donde y como le llega la información, ¿oye los mismo él que su entorno?
4-¿Qué piensa y siente?: qué es lo que realmente le importa; cuáles son sus principales preocupaciones, inquietudes, sueños y aspiraciones, ¿en qué está centrado?.
Una vez finalizadas estas 4, se concentran en 2:

1- Cuáles son los esfuerzos que realiza: a qué le tiene miedo; cuáles son las barreras y obstáculos que se encuentra para obtener lo que desea; con qué riesgos se tropieza en su camino y debe asumir; qué esfuerzos o riesgos no asumirá…
2- Cuáles son los resultados, los beneficios que espera obtener: cuáles son sus necesidades o deseos reales; cómo mide el éxito, en función de qué; cómo podría alcanzar sus objetivos…

Al finalizar tenemos un Mapa de Empatía que representa al cliente o clientes frente a una nueva o actual situación, innovación, etc…

 

Las 5 Etapas de la Toma de Decisiones del Cliente

AlternativasPara algunas personas, tomar una decisión puede ser algo aterrador, ya que tomar una decisión significa cortar con cualquier otra alternativa. Es decir, significa la posibilidad de haber tomado la decisión equivocada. Esto último es lo que genera temor.

¿cuál es el proceso que la mayoría de la gente hace para tomar una decisión?

1) El reconocimiento de que tiene un problema o algo que solucionar.

Hasta que eso está claro, las personas se quedan en su zona de confort y no ven la necesidad de un cambio en el status quo. La única razón para tomar una decisión tiene que ver con el hecho de que la situación actual no coincide con lo que él o ella piensa que debería ser la realidad.

2) Búsqueda de soluciones.

Una vez reconocido el problema, empieza la búsqueda de la solución. Varios son los criterios que se tienen en cuenta para determinar lo que sería un resultado exitoso en la situación actual. Estos criterios van a tener relación con los objetivos de cada persona, precios más económicos, mayor rapidez, menos presión, …

3) Evaluar las soluciones disponibles.

Tan pronto como se han verificado las posibles soluciones, el siguiente paso es sopesar el potencial de cada alternativa. “¿Me ayudará a alcanzar mis metas? ¿Se ajusta a mis criterios de decisión? ¿Será una opción mejor que cualquier otra?” 
Al evaluar, la perspectiva es capaz de sopesar las consecuencias de cada opción y así disminuir el temor a tomar la decisión equivocada.

4) Tomar la decisión.

Este es el punto crucial y determinará el éxito de todo el proceso. Al llegar a este punto, el decisor ha evaluado los pros y los contras y toma la decisión correcta respecto a los criterios en los que está basando su decisión.

5) Evaluación de la Decisión.

La decisión final puede tardar minutos, horas, días o semanas, pero cuando se ha tomado, el siguiente paso es ver el valor de la decisión en tiempo real. Ver si está a la altura de las expectativas. Para ello debe estar constantemente evaluando la decisión, ya que si se aleja de las perspectivas debe modificarla y buscar otra opción, y volver a aplicar el mismo proceso.

Establecer un procedimiento reduce el temor, incrementa la seguridad y da información para el cambio, si es necesario.

5 pasos esenciales para eliminar el miedo

Vencer el Miedo

Vencer el Miedo

El miedo es una de las emociones más debilitantes que un ser humano puede experimentar. Puede detenerte emocional y físicamente para realizar incluso las tareas más mundanas, si el nivel de miedo experimentado es alto.
Si estás preocupado por una próxima reunión, para la que no te has preparado lo suficiente lo que sucede es que aparece el miedo.
Los psicólogos nos dicen que el miedo es un mecanismo de protección o respuesta que el cerebro emplea cuando se da cuenta de que se enfrenta a una situación peligrosa, difícil o que puede producir dolor. La respuesta de miedo surge de la percepción del peligro que conduce a la disyuntiva de escapar de / luchar contra la amenaza , que en casos extremos de miedo (el horror y el terror) puede ser una respuesta de parálisis.

La respuesta que desencadena el miedo pueden hacernos parecer un manojos de nervios frente a los clientes, los verdaderos tomadores de decisiones.

Lo que tenemos que saber es, porqué estamos en esta situación, conocer bien cual es nuestro propósito y tener siempre presente nuestro objetivo

¿Qué podemos hacer si nos enfrentamos a una situación que nos da miedo? 

1. Analizar y preguntarnos ¿Qué es lo peor que puede pasar?

Cuando estamos ansiosos por algo, puede ayudar pensar que la cosa podría ir peor. Por ello es bueno tener un análisis previo de cual podría ser la peor situación. Por ejemplo, si estamos esperando que un cliente nos atienda y estamos nerviosos por qué desconocemos que temas nos puede preguntar, tenemos que tener presente que sería peor no haber podido contactar con él. Incluso si una presentación, una llamada telefónica o una reunión van muy mal, lo más probable es que se ha hecho lo mejor que se ha sabido, y pueden ser fuente de aprendizaje para la siguiente situación.  
Si empiezas a sentir un latido del corazón rápido o las palmas sudorosas, lo mejor es no luchar contra esta situación. Afróntala. Quédate donde estás y simplemente siente el pánico sin distraerte. Coloca la palma de la mano sobre el estómago y respira lenta y profundamente (no más de 12 respiraciones por minuto) y ayudarás a calmar el cuerpo.
Puedes tardar un poco de tiempo, pero finalmente el pánico va a desaparecer por sí solo. El objetivo es ayudar a que la mente se acostumbre a hacer frente a pánico. Lo peor que te puede pasar es perder el control.

2. Vive el momento. Acepta el temor.

Los temores tienden a ser mucho peor que la realidad. A menudo, los vendedores que han recibido algún no piensan que cada llamada va a ser no. No somos adivinos, con lo cuál no sabemos que va a suceder en la próxima llamada. Si el vendedor vive el momento, y separa una llamada de la otra, ve que las llamadas no están interrrelacionadas, y que a veces es si, que a veces es no y que cuando es no lo es por diversos motivos.

Hay personas que a veces se dicen a sí mismos que son un fracaso porque no alcanzaron sus objetivos de una determinada campaña. En este momento esto les hace sentir muy mal, pero cuando reconocen estos temores como normales, la ansiedad a menudo desaparece.

3. No esperes la perfección

No todo es blanco o negro. Las personas que están constantemente buscando la perfección tienen tendencia a un alto grado de ansiedad.
La vida está llena de tensiones, sin embargo, muchos de nosotros pensamos que nuestra vida debe ser perfecta. Los malos días y retrasos siempre sucederán, y es esencial recordar que la vida es desordenada. Vivimos en el caos permanente.

4. Vuelve a las cosas que realmente te llenan

Dormir bien, estar con tus amigos, o pasear son, a menudo,  la mejor cura para la ansiedad. La forma más fácil conciliar el sueño cuando las preocupaciones están en espiral a través de la mente puede ser dejar de tratar de quedarse dormido. Es decir, trata de mantenerte despierto y verás como te dormirás.

5. Prémiate

Muchas veces el problema está en que no nos sentimos premiados. Vivimos en un mundo de presión constante y donde solo hay espacio para el éxito, y lo que no es éxito es fracaso o no tiene importancia. Nadie acepta que un NO o diez NO, son cosas normales que suceden. Hace poco en uno de mis talleres les pregunté a un grupo de directivos si felicitaban a sus equipos por llegar a la hora al trabajo; la cara que pusieron era de si yo estaba loco, uno de ellos me dijo:“¿Porqué tendría que felicitarles si es su obligación?”, mi respuesta fue “Por el mismo hecho que les riñes cuando llegan tarde”. Ahora leyendo este post seguro que muchos de vosotros pensaréis que premiáis a vuestro equipo: La mejor forma de saberlo es preguntándoles a ellos.  Premiar, y sobre todo premiar el éxito después de que alguien ha pasado miedo, tiene un efecto muy beneficioso sobre el cerebro, ya que éste va a asociar este éxito con la superación del miedo y esto le va a ayudar para la próxima vez.

Puede que tus miedos estén obstaculizando tu éxito en ventas.  Utiliza una de las cinco ideas, o las cinco, pero no dejes que el miedo te supere. 

Tu no eres el único que experimenta miedo. Todo ser humano, sin importar el grado de confianza que aparente, tiene miedos, así que pon en marcha un plan para superarlo. No vale el “Mal de muchos,…..”

4 situaciones donde no es aconsejable una reunión

Reunión tradicionalEn las empresas y en otro tipo de organizaciones tenemos la tendencia a organizar reuniones con la idea de resolver temas y esto, desgraciadamente no siempre sucede.  Así que antes de agregar otra reunión a nuestros calendarios tenemos que ver si una reunión es la mejor manera de lograr el objetivo. No deberíamos programar una reunión si no debería programar una reunión si:

1- El tema no vale el tiempo de todos:

Hay veces que los temas pueden ser interesantes para todos, pero otras veces con dos o tres personas el tema quedaría hablado y solucionado, entonces ¿es lícito invertir el tiempo de todo el mundo?

2- No hay buena sintonía entre los miembros convocados a la reunión:

Si miembros del grupo están molestos y no están dispuestos a hablar poco provecho vamos a sacar de la reunión A veces, en situaciones de conflicto, es bueno que los miembros del grupo estén separados durante un tiempo y ya los volveremos a juntar cuando estén preparados para ello.

3- Cuando un miembro puede condicionar a otro:

Hay situaciones que se manejan mejor de uno en uno. Por ejemplo, en procesos de evaluación del desempeño de un empleado donde la privacidad puede ser muy importante para una mayor aportación de valor en el feedback, es mucho mejor realizar un proceso de reuniones individuales.

4- Interés en recabar muchas opiniones individuales:

Cuando necesitamos tener muchas opiniones individuales puede no ser la mejor opción realizar una reunión salvo que la realicemos con dinámicas específicas que inducen a la participación individual en un marco global como la metodología Lego Serious Play.